Nuestro inicio
Salvadó Alexandre es una bodega familiar situada en Verdú, dentro de la DO Costers del Segre, impulsada por Jordi Salvadó y Elisabet Alexandre.
El proyecto nace de la vinculación con una casa y una familia vitivinícola, donde antiguamente ya se elaboraba vino para consumo propio. Años después, aquel espacio vuelve a cobrar vida a partir de la inquietud de Jordi, que descubre la antigua bodega familiar e inicia un proceso de aprendizaje junto al abuelo y al padre de Elisabet, combinando el conocimiento tradicional del campo con formación técnica y enológica.
Hoy, Salvadó Alexandre representa el inicio de una nueva etapa: recuperar una historia familiar ligada al vino y transformarla en un proyecto propio, pequeño y cuidado, con la voluntad de elaborar vinos honestos, con identidad y nacidos de nuestras viñas en Verdú.
Cada botella es una forma de explicar de dónde venimos, cómo trabajamos y hacia dónde queremos ir: paso a paso, con respeto por la tierra, por la familia y por el oficio de hacer vino.
Elaboracion
En Salvadó Alexandre entendemos la elaboración como una continuación natural del trabajo realizado en la viña. Trabajamos con producciones pequeñas, lo que nos permite seguir de cerca cada partida de uva y tomar decisiones con calma, cuidado y respeto por el producto.
Nuestro objetivo es elaborar vinos limpios, equilibrados y honestos, que expresen el carácter de cada variedad y de nuestro territorio. Cada proceso, desde la entrada de la uva hasta el embotellado, se realiza con control y atención al detalle, buscando preservar la frescura, la expresión aromática y la identidad de cada vino.
Creemos en una elaboración precisa, pero sin artificios, donde la técnica está al servicio del vino y no al revés. Por eso cuidamos cada etapa del proceso, con la voluntad de que cada botella transmita nuestra manera de entender la bodega: poca producción, trazabilidad, calidad y respeto por el origen.
Nuestras tierras
Las viñas de Salvadó Alexandre se encuentran en Verdú, dentro de la DO Costers del Segre, a 434 metros de altitud. Son tierras de clima interior, con inviernos fríos, veranos calurosos y una marcada diferencia de temperatura entre el día y la noche, un contraste que ayuda a preservar la frescura de la uva y a dar carácter a los vinos.
Trabajamos las viñas de forma 100% ecológica, con respeto por el suelo, por el ciclo natural de la planta y por el entorno que nos rodea. Para nosotros, el vino empieza en el campo, y cada decisión en la viña es clave para conseguir vinos honestos, equilibrados y con identidad propia.
Cultivamos variedades como el Macabeo, el Chardonnay, el Tempranillo y el Cabernet Sauvignon, buscando que cada botella exprese el paisaje de Verdú, el trabajo diario y nuestra manera de entender la tierra.